lunes, marzo 10, 2008

Diario de una obsesion, puede ser el titulo...

Trascripción de las grabaciones obtenidas en las sesiones psicoanalíticas del imputado Bruno Kaede, a cargo de la Licenciada Rebeca Genezarich.
“-¿Cómo nos conocimos? Bueno, en realidad, crecimos juntos. Victoria vive junto a mi casa. Siempre estábamos juntos los dos, los dos solos.
En la primaria nos sentábamos juntos. Victoria me enseño a jugar a las muñecas, suena un poco raro, pero es así. Yo le enseñe a jugar al fútbol. Somos como carne y uña.
En casa tengo un baúl con 10.545 fotos con Victoria y las miramos todos los días. (Silencio)”.
“Yo la quiero mucho, y la cuido más todavía. En séptimo grado, un pibe de la otra aula quiso propasarse con ella. La llevo engañada por una calle, en donde no pasa nadie. Él trato de besarla por la fuerza, y gracias a que la seguí, pude defenderla.
Después de eso, Victoria de enojó conmigo, no se porqué, supongo que no le gustaba que peleara en la calle. (Silencio).”

Nota: Se presenta un lazo emocional-afectivo afianzado a lo largo de los años. No hay rastro de arrepentimiento ni recuerdos de los hechos.

“A partir del viaje de egresados de la primaria estábamos juntos todo el tiempo. A la noche yo me iba a dormir con ella. Todavía lo seguimos haciendo, siempre juntos. (Silencio)”.
“A la madrugada me despierto y la miro dormir, sé de memoria cada línea de su rostro, los labios, los ojos, las cejas, la nariz, ese lunar en la comisura de la boca, aunque a ella no le gusta, a mi me encanta.
Miro su cuerpo, sus curvas, sus pechos pequeños, pero hermosos. Es tan perfecta. (Silencio)”.
“Últimamente no se que le pasa, está un poco fría, distante, no me habla, me mira con esos ojitos tristes, debe ser por “ese”. Yo no le digo nada y me duermo. (Silencio)”.

Nota: Obsesión hacia Victoria.

“Nuestra adolescencia..., y fue normal. Nos hicimos de muchos amigos, salíamos a bailar y tomábamos demasiado, pero Victoria no, porque yo no quería; y para que ella no se enoje, dejé de tomar, no le gustaba verme borracho y mucho menos después de su cumpleaños de Quince.
¿Qué pasó?... no Victoria no quiere que cuente... (Silencio)”.
Bueno, pero no rediga que le conté... Era un salón enorme, entran casi ciento cincuenta personas. Son casi las 22:30 Hs. Victoria entra con su vestido blanco, el pelo suelto, que tan bien le quedaba, tiene treinta florcitas blancas. No me gusta el maquillaje. El vestido es ajustado en la cintura y suelto hasta la rodilla, como debía ser, zapatos blancos haciendo juego.
Yo estoy parado en medio del salón, de punta en blanco, sorprendido por la belleza de Victoria y con un ramo de treinta y siete rosas rojas, que tanto le gustan. Pero al que va a saludarlo primero es a ese infeliz que quería enamorarlo, y no a mi o a su papá. Eso me puso muy mal... (Silencio).
Pasó el vals y empezó el baile. Todo va de maravilla hasta que ese infeliz vuelve a meterse donde no debía, abrazó a Victoria pos la cintura y con un brazo por el cuello... yo veo en el rostro angelical de Victoria que no le gustaba, y fui a defenderla... Sí, habia tomado un poco de mas, pero es injusto que me saquen de la fiesta... ¿Qué hice después? Me fui a tomar algo y aparecí dormido en su cama.
Pero después tuve mi revancha... mejor dejémoslo así (Silencio).

Nota: Empatía con hombres que se querían acercar a Victoria. Desorden temporal, con respecto a los relatos sucedidos y su presente.

“¿Que paso después?... estuvo enojada conmigo un par de semanas, hasta que se le pasó, eso me hizo muy feliz. Para demostrarme cuanto me quería, me invitó a San Bernardo, ella me dijo que fue idea de su papá, pero... no. Ahí nuestra relación se afianzó más (Silencio)”.
“¿A quien me refiero con “ese”?... bueno, cuando terminamos quinto año, ella comenzó a verse mas seguido... mejor dicho, se le acercó ese tal Facundo,... chamullero...
Estuvo un tiempo tratando de acercarse a Victoria, traté de evitar todos los encuentros... que tenían a mis espaldas... algunas veces pude... otras no. (Silencio).
Estaba embelezada con él, no es para ella... no entiende. (Silencio).
El sábado salimos a bailar, fuimos a Júpiter, un boliche. Yo no quería ir y menos al ver la pollera tan corta que se puso... todos los calentones la querían sacar a bailar, pero pude evitarlo.
Lamentablemente la calma se quebró cuando apareció, ¿Qué hace acá?, Tantos boliches... ¿Y viene acá?... el muy cara rota. La vio a Victoria y se abalanzó sobre ella... casi me la saca, pero por suerte me descompuse y nos fuimos a la casa, los dos, siempre juntos. (Silencio).
Pero esto no es nada... no se como decirlo... un día... los vi... (Silencio)”.
“Me cuesta ir a la facultad, porque es difícil, conseguir trabajo para solventarla, pero lo que cuesta, vale.
Mi vieja me molesta un poco con eso de que no soy el mismo desde... (Silencio).
¿Porqué esa pausa tan grande? mmm... Finalmente me decidí y la cité en la casa de ella para hablar... ¿Porqué en su casa? Porque sus padres no estaban y así hablábamos más tranquilos. (Silencio).
Lleve nuestro baúl de fotos para mirarlas, como todos los días. Yo entré primero, la esperé sentada en nuestra cama. Victoria entró y me paralicé, no contaba con esa reacción. Está ahí parada mirándome, incitándome con la mirada, como la hace siempre. Pero esta vez el mensaje es mas claro. Soy hombre ¿Qué reacción puedo tener frente a semejante señal?... pero la amo tanto que no me animé, no quiero que nada cambie, por eso nos quedamos viendo fotos toda la tarde, hasta que llegaron sus padres...”

Nota: no recuerda lo sucedido. Supuesta pérdida de memoria. Aparente rapto de locura, esquizofrenia.

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